Ya han llegados las navidades y el jueves sacamos todas las cajas con las cositas de navidad. Aparecieron el árbol, las bolas, el espumillón, las luces y demás adornos varios. Julen no perdía ojo de que es lo que hacíamos nosotros adelante y atrás, e intentaba agarrar todo lo que quedaba cerca de sus manitas.
 
Me vigilaba cada paso que yo daba, me veia coger las bolas e ir colocandolas poco a poco en el arbol, hasta que ya llego la hora de probar que tal quedaban las luces, cuando encendimos el arbol y apagamos la luz del salon, se le ilumino la carita y abrio muchisimo los ojos. Que se le pasara por la cabeza?: “¿Que sera lo primero que puedo tirar?”
 
Bueno ya os contare como sobrevive nuestro arbol a nuestro pequeño terremoto, porque aun no le he dejado solo en el tacata como para que se pueda acercar…
Veremos aun queda mucha navidad…

 

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