Este verano han habido muchos cambios en la vida de Julen, como pueden ser la llegada de su hermanito Josu, la retirada de los pañales o el cambio de alimentación.
Este último esta siendo toda una odisea, ya que si hay algo que defina al pequedemonio mayor es la testarudez.
 
Como ya explique en un post anterior (este) las cenas solidas eran una guerra y opte por esperar ya que no me veía con fuerzas de luchar esa batalla en ese momento y tampoco durante el embarazo, ya que lo intentamos durante mucho tiempo junto a la profe del cole poniéndole un segundo solido, pero el no daba su brazo a torcer. 
 
Así que nos plantamos en agosto cuando Julen tenia 2 años y 5 meses, un mes antes de que empezase de nuevo el cole, el padredemonio y yo decidimos que ya era el momento de que dejase los purés como comida principal y pasase a los sólidos, digo lo de comida principal porque comía buenos bocadillos, solo de nocilla esos si, en la merienda acompañado de su pieza de fruta a mordiscos. Esto mismo nos demostraba que el niño no tenia problemas de masticado, por lo que decidimos consultar con la pediatra para que ella igual nos indicase el mejor método a seguir. Ella comprobó que el peque estuviese sano y tras contarle toda la historia, nos comento que no era un problema de mordida ni que no supiese masticar, sino que era algo de cabeza, que el había dicho que eso no y ya esta. Así que nos recomendó que utilizásemos el método de nuestras abuelas, que si no lo quieres para comer pues para merendar y si no para cenar y no darle absolutamente nada extra, hasta que pruebe algo. A esto exceptuamos el desayuno, que ese si sea como siempre. La verdad es que se hizo muy duro y el pequeDemonio es muy cabezón, pues estuvo mas de tres semanas solo con el desayuno… 
Fue horrible, bajo un montón de peso, siempre le ha costado ganarlo así que a mi se me hacia mas duro, parecía un niño de un campo de concentración cuando lo veíamos desnudito, se me hacia un nudo en la garganta. 
 
Después empezó a comer bocadillos de jamón, chorizo, paté, queso… Algo habíamos conseguido. También ha vuelto a comer patatas fritas, que después de una gastroenteritis no las quería volver a probar…
Tras todo este proceso de sufrimiento, tanto suyo como nuestro, hemos conseguido que coma tortilla de patatas, pollo empanado, calabacin rebozado, varitas de merluza, pizza, hamburguesa y cereales de desayuno. También he conseguido que pruebe los espaguetis, los garbanzos, el tomate, la lechuga y alguna cosilla mas, lo que pasa es que no los ha aceptado muy bien…
El problema es que ahora también rechaza los purés, así que se nos ha reducido lo que come muchísimo…
Se que pensareis que hemos sido un poco brutos, pero todo ha sido llevándolo a la pediatra, pesándolo y mirándolo, la cosa es que nosotros veíamos que no comía porque no quería y a día de hoy se sigue negando a probar todo aquello que no le encaja en sus ideas… 
 
Supongo que hemos dado un paso y no hay vuelta atrás.
 
 

1 Comment on Julen, los solidos y yo

  1. Vaya si se parecen nuestras historias! tuviste muchísimo valor de hacer lo de no darle nada si no come el plato, ahí es donde yo soy débil y no aguanto… Me parece un sueño que coma algo sólido como Julen, solo pensar en verlo meterse en la boca un trozo de tomate o un garbanzo sin ser aplastado me parece un sueño! quizás vuelva a probar, de momento estoy tanteando el hacer el momento comida un rato agradable, pero si no hay progresos igual es el momento de intentar no darle ninguna otra opción. Espero que cada día vaya mejor guapa, mucho ánimo que como sabes te entiendo muy bien, besotes!!

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